e1 El paseo del pequeño Frank Lloyd Wright. (Maneras de vivir, de crecer)
Cuentan (y nunca logré, por más que lo he intentado, encontrar la fuente) que cierto día; el tío del pequeño Frank le invitó a dar un paseo junto a él por el bosque cercano. Mientras el adulto recorría el camino de arena sin desviarse un milímetro del trazado, el niño atravesaba con avidez el sendero de un lado a otro buscando arboledas y arbustos bajos, charcos, insectos y pequeños animalillos escondidos. Correteando infatigable, descubriendo con un deambular zigzagueante el bosque circundante.
Al regresar a casa, una vez finalizado el paseo, el tío preguntó al pequeño Frank:
- ¿Y tu, no puedes pasear en línea recta como los hombres?
- Pues la verdad es que sí. Pero de haberlo hecho no hubiese encontrado todos estos tesoros. - Respondió el niño con el calzado empapado en agua limpia de charcos, mientras mostraba en la palma de su mano abierta una surtida colección de cantos, rodados unos y otros no, ramas quebradas y pequeñas briznas de hierbas de distintos colores.